Benvinguts a tots! Com si estiguessiu a casa vostra...

El blog que veureu, conté escrits elaborats per mi mateixa.
Si no és així, els transcric entre cometes o indico el nom de l'autor posteriorment.
Les imatges que veieu són totes de la meva autoria.
Si no és així, també n'indico l'autor.




divendres, 24 d’abril de 2009

Virtual

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Vam coincidir casualment a la xarxa. No recordo exactament on. A través d'alguns comentaris creuats, vam acabar parlant pel messenger. Després d'una llarga conversa, vam opinar sobre el fet d'escriure. Escriure? A mi m'agrada molt escriure. I ho faig molt. Em va explicar. I sobre què t'agrada escriure? La literatura eròtica em sedueix força. A mi també, li vaig confessar. Ja veuràs. Vols que comenci un conte? Ai, no sé...,vaig dubtar. Envia'm una foto que em comenci a provocar. Li vaig enviar primer la del Sol solet i després la foto de l'escot. En tercer lloc, una de la meva cara, somrient.
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Bon exercici de creació. I excel.lent mestratge d'escriptura. Espero que us agradi. Almenys tant com em va agradar a mi...
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LAS FOTOS

Uno
La primera de sus fotos, siempre hay una primera, era una invitación a tocar la guitarra española. Ella estaba tumbada de espaldas en la playa, sus caderas torneadas, su espalda tostada y su cabello negro y lacio. No veía su cara, no necesitaba verla, casi podía olerla, tumbarme a su espalda y acoplarme a aquella guitarra. La segunda foto era de su escote, sus pechos luchando por no salirse de la prisión de su ropa, quizás luchando por salir, cómodos en su prisión, definitivamente. No sabía nada más de ella. Después de ver sus fotos sentí que tampoco quería saberlo, sólo deseaba abrazarla, hacerle el amor, hundir mi rostro en aquellos pechos, besar las curvas de la guitarra, una y otra vez. La última de las fotos me desveló su rostro. Realmente atractiva, nunca he podido resistirme a una mujer con las cejas pobladas y el pelo negro, el mejor anuncio de lo que podré encontrarme en mis viajes al sur de aquellos hermosos ojos. Sólo había visto tres fotos y ya deseaba follarla, después hacerle el amor, después volver a follarla. La visión de aquellos trozos de feminidad hacían crecer en mi algo más que la simple curiosidad. ¿Cuál sería el siguiente paso? Vivirlo para escribirlo, quizás. Me moría de ganas de pedirle una foto suya desnuda, pero no lo hice, me limité a imaginarla. ¿El siguiente paso?

Dos
El siguiente paso fue quedar en un céntrico bar, el mejor lugar, rodeados de otros anónimos como nosotros. El mejor lugar para pasar desapercibidos. Llegué con diez minutos de adelanto, como siempre. Me gusta el nerviosismo de la espera, lo alargo innecesariamente hasta lo indecible. Poco después llegó ella. No era como había imaginado pero eso no importaba, la diferencia continuaba atrayéndome. Iba vestida con una faldita negra con motas blancas que dejaba a la vista unos muslos y unas rodillas apeteciblemente enfundadas en unas medias de rejilla. Llevaba botas y unas cuantas capas de camisas o jerseys o ambas cosas. ¿Qué más me daba? Era atractiva y sólo verla me di cuenta que daba igual cuanta ropa llevaba encima, estaba dispuesto a quitársela toda. La conversación fue agradable aunque ella estaba nerviosa, tocándose el pelo, moviendo los dedos rítmicamente, quizás era así. No me importó…Hablé y hablé y hablé y entre tantas palabras le sugerí que quería continuar este relato de la manera más evidente posible. Acostándome con ella. Nos veríamos otros días y veríamos qué sucedía. Curiosamente nunca llegamos a pronunciar la palabra “acostarnos”. Pero me habría acostado con ella allí mismo, más bien la habría recostado encima de la mesa y....

Tres
...y al día siguiente recibí en mi teléfono móvil una fotografía suya. Intentaré describirla, mejor dicho: voy a describirla. La foto de su cuerpo (que no su cuerpo, ese deseaba conocerlo pronto) era la foto de un cuerpo hermoso, apetecible, curvas perfectas para mis manos, para mi boca, le sobraba la ropa, claro. A una mujer como esa siempre le sobra la ropa. Un corpiño rojo y negro. Los colores de la pasión, de lo prohibido también. Una braguitas rojas con un ribete transparente. Mostrándome un estómago perfecto, con un ombligo divertidamente provocador. Provócame, eso, eso. Sus muslos torneados y morenos, una de sus manos haciendo ademán de sostener uno de sus pechos. La otra mano fuera del encuadre, posiblemente sosteniendo una cámara de fotos frente al espejo. Un cuerpo perfecto en unas ropas perfectas. Hundir mi cara entre esos pechos. Perfecto para despojarle de esas ropas, tumbarla en la cama y descubrir hasta el último centímetro de su placer. ¿El próximo paso? Esperar a ver si el próximo miércoles conseguiría despojarla del corpiño rojo...

R.R.
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CONTINUARÁ...?
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diumenge, 19 d’abril de 2009

MARE, SI FOS UNA ONA

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La meva filla Mireia, que ara té 11 anys, ha escrit aquesta poesia per a presentar-la a la darrera edició dels Jocs florals de la seva escola. Que consti que jo no hi he intervingut en cap moment. Me la va ensenyar quan ja l'havia escrita i entregada.
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Espero que us agradi.
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MARE, SI FOS UNA ONA
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Mare, si fos una ona,
una ona molt gran,
portaria flotant alguna persona
tant se me'n dóna, petita o gegant.
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El vent fóra un joc pels meus amics,
els coralls coloms ben blancs,
l'aigua com d'un blau d'encís,
i tot això seria un paradís.
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Arrossegaria la sorra,
portaria escuma blanca,
aniria cap a la vora
i seria molt maca.
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Mireia
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